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Acequia de Almériz
El Parque Universidad se asienta sobre un antiguo arrabal musulmán, atravesado por la Acequia de Almériz, que aún hoy, abastece de agua para riego a numerosas huertas oscenses.
Durante la temporada de riego, la acequia sigue aportando su caudal, siendo el elemento regulador la Alberca situada en el centro del parque. El paraje donde en la actualidad está situado el Parque Universidad, fue llamado paraje de Almériz debido al nombre de la acequia que lo atravesaba.
Afloraciones rocosas
Situadas entre los distintos ejemplares arbolados que componen la Arboleda Natural, podemos encontrar diferentes elementos rososos que aportan una singular nota ornamental a esta zona del parque.
Alberca de agua
La Alberca se alimenta del agua de la acequia de riego de Almériz, aprovechándose así este magnífico recurso para crear un polo de atracción en el centro del parque.
La mancha de agua es de una superficie aproximada de 2.000 m², y está rodeada de forma intermitente por vegetación riparia característica, disponiendo además de un chorro de agua de 10 m de altura que refuerza la presencia destacada del recurso agua.
El valor del sonido, el ruido del agua; el agua como protagonista en un espacio que fue una de las mejores huertas de la ciudad.
Además de su función ornamental, destaca su utilización como depósito regulador del agua de riego que es aportada mediante captación de las aguas subterráneas.
La vegetación ornamental se localiza en el perímetro de la lámina de agua, sirviendo de encuentro con la pradera y caminos que la rodean. Tamarices, carrizales, juncos, lirios e iris, sobre jardineras rectilíneas de gaviones sumergidas en el agua, ofrecen una bordura irregular que se caracteriza por generar unas formas, texturas y colores interesantes que van cambiando a lo largo del año. En cierto modo pueden servir de barrera física frente al acceso incontrolado al agua.
Mirador de Gavión
En origen, existía en los terrenos sobre los que en la actualidad se asienta el parque, un tejido parcelado en hortales, separados por muros de tapial y adobe, cuyas terrazas, a modo de restos casi arqueológicos, han sido reconstruidas como fragmentos del paisaje que fue.
A lo largo de estos Gaviones, creados como reconstrucción del antiguo entramado de caminos, se han colocado diferentes elementos visuales de gran singularidad. El Mirador a través de Gavión es un "juego" para adultos y niños, que permite apreciar un elemento singular externo al parque. Se trara de una ventana en dos alturas en el muro de piedra, dirigiendo la visual a un punto relevante de la sierra y a su vez a la catedral en sentido contrario.
Onda de Sol
La escultura es un reloj solar único y enteramente funcional, que representa la luz del sol y los ocho planetas del Sistema Solar.
Los rayos solares que llegan a la Tierra son ondas de luz de tamaño muy pequeño, de ahí la forma ondulada del cuerpo principal del reloj. La luz del Sol es la base de la vida y de la mayor parte de las energías renovables del planeta.
La Tierra es un planeta especial, porque el delicado equilibrio natural de su atmósfera y magnetosfera nos protege de la parte peligrosa de las ondas de luz. Por eso es imprescindible practicar hábitos sostenibles, y respetar la naturaleza para mantener esa armonía que permite que el planeta sea nuestro hogar.
El instrumento científico:
La escultura artística es un reloj solar doble. Por la mañana la lectura de horas se hace en el dial mayor, y por la tarde se hace en el dial menor.
A una hora determinada, el dial de mañana se apaga y empieza a funcionar el de tarde, mediante un juego armónico de luces y sombras en continuo movimiento. La hora se lee mediante el borde de la sombra del propio reloj. Hay unas marcas cada cinco minutos pero se puede apreciar con detalle de un minuto aproximadamente.
El reloj marca las horas solares reales. En horario oficial de invierno, la hora civil es una hora más que la solar, y en verano, la hora civil es dos horas más que la solar.
Pasarela sobre el río Isuela
El antiguo "puente de tablas" que pintara en sus cuadros Félix Lafuente, constituye un elemento que, aun no teniendo un gran valor arquitectónico, sí posee un gran valor sentimental para los ciudadanos oscenses.
En su nueva ubicación sigue siendo un nexo de unión entre ambas orillas del río Isuela y sobre él aún pueden apreciarse los impactos de los proyectiles de la última guerra civil.
Pozo Árabe
El Pozo Árabe del que podemos disfrutar en el Parque Universidad, es descubierto durante las obras de construcción del mismo, siendo restaurado a petición de algunos hortelanos oscenses que lo habían utilizado en el pasado siglo.
En el siglo X la Huesca musulmana (Wasqa) se expande fuera de sus murallas, creando varios arrabales con sus correspondientes esquipamientos, mezquita, baños, cementerio, talleres, huertos...
El Pozo Árabe resturado, completaba, ya en este siglo, el riego de la acequia de Almériz, y se cree, también pudo dar suministro al alfar (taller de cerámica) y a las tenerías (talleres de curtido de pieles).
Casi mil años después de su construcción, continúa con su función, y, por medio de un moderno sistema de riegos, da parte del suministro de agua de riego al parque actual.
Se trata de un gran ejemplo del buen quehacer constructivo de los oscenses de otros tiempos.
Umbráculo
El Umbráculo, obra del arquitecto municipal Pedro Lafuente, se encuentra ubicado en una zona estancial en pequeña elevación respecto al resto del parque.
Se trata de un elemento a caballo entre la arquitectura y la escultura, desde cuya sombra, podemos contemplar como mirador otra perspectiva del paisaje y su escala.
*Fotografías de G. Farina y Álvaro Calvo