El Ayuntamiento de Huesca ha celebrado esta mañana, en la plaza San Antonio, el acto institucional de homenaje a las víctimas del terrorismo, una ceremonia cargada de emoción, respeto y recuerdo en la que han participado víctimas, familiares, representantes institucionales, cuerpos y fuerzas de seguridad y numerosos ciudadanos.
El acto ha contado con la intervención de Borja Giménez Larraz, hijo de Manuel Giménez Abad, asesinado por ETA en 2001, quien ha ofrecido un emotivo testimonio en memoria de todas las víctimas del terrorismo.
Uno de los momentos más solemnes de la ceremonia ha sido la ofrenda floral ante el Monumento a las Víctimas, protagonizada por representantes de la Guardia Civil, Policía Nacional, Ejército y Policía Local, mientras sonaban las interpretaciones del Anima Christi y el Canon de Pachelbel. Posteriormente, representantes de CADIS y los asistentes han participado en una ofrenda de pétalos como símbolo de recuerdo y reconocimiento, culminada por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna.
La alcaldesa ha cerrado el acto con una intervención en la que ha reafirmado el compromiso de la ciudad con la memoria, la dignidad, la justicia y el apoyo permanente a las víctimas del terrorismo. La ceremonia ha concluido con un sentido aplauso en homenaje a todas ellas.
