El Ayuntamiento clausura “Flores en el asfalto” con una obra colectiva de Land-Art en el Parque Miguel Servet
El proyecto terapéutico y artístico, desarrollado con alumnos de los Talleres Ocupacionales de Serigrafía y Costura, ha trabajado la resiliencia, la expresión y el bienestar emocional a través del contacto con la naturaleza
Flores en el asfalto aula verde Huesca

El Ayuntamiento de Huesca, a través del Área de Acción Social, Familia y Cooperación al Desarrollo, ha clausurado este miércoles el proyecto terapéutico y artístico “Flores en el asfalto”, una iniciativa desarrollada con alumnos de los Talleres Ocupacionales de Serigrafía y Costura para trabajar la resiliencia, la expresión y el bienestar emocional a través del contacto con la naturaleza.

La clausura se ha celebrado en el Aula Verde Berta Cáceres del Parque Miguel Servet, donde los participantes han realizado una obra conjunta de Land-Art como símbolo del proceso vivido durante el proyecto. En la jornada ha participado la concejal de Acción Social, Familia y Cooperación al Desarrollo, Marta Escartín, y la actividad ha servido también como encuentro de convivencia para compartir y celebrar el trabajo realizado junto a otros alumnos de los programas formativos del Ayuntamiento.

El programa se ha desarrollado durante los meses de abril y mayo con jóvenes de entre 18 y 28 años que no han obtenido el título de E.S.O. y se encuentran en situación de desempleo. A través de encuentros semanales, la iniciativa les ha ofrecido un espacio de validación, expresión y pertenencia para impulsar su bienestar emocional y su empleabilidad.

“Flores en el asfalto” ha utilizado las Artes Expresivas Basadas en la Naturaleza como un lenguaje no verbal para canalizar emociones que, en ocasiones, las palabras no logran nombrar. Durante las sesiones, los jóvenes han realizado salidas a entornos naturales para practicar Land-Art y recolectar elementos como hojas, piedras, ramas y pigmentos naturales, con los que posteriormente han elaborado collages y obras artísticas.

El proyecto también ha incluido sesiones de fotografía consciente, en las que los participantes han retratado pequeñas plantas que crecen entre las grietas del asfalto. Esta actividad ha funcionado como una metáfora visual de resiliencia y transformación, reflejando la capacidad de superar situaciones de vulnerabilidad.

El contacto con la naturaleza ha actuado, además, como un recurso psicoeducativo, ya que estas dinámicas contribuyen a regular el sistema nervioso, aportar calma, favorecer la concentración y reforzar el enfoque de los jóvenes de cara a su inserción laboral.