Orígenes

 

Orígenes. Neolítico y Edades del Bronce y Hierro

 

Síntesis


En 1984 comenzaron a realizarse en la ciudad de Huesca excavaciones arqueológicas de manera sistemática y continuada. Solo en el periodo 2001-2007, en el momento álgido del boom inmobiliario vivido por España en la pasada década, se llevaron a cabo una cincuentena de intervenciones en el casco histórico.

Estos treinta años de excavaciones arqueológicas han revolucionado nuestro conocimiento del pasado de Huesca. Entre otros hitos, han sacado a la luz los restos más antiguos encontrados nunca en la ciudad (correspondientes al neolítico y las edades del bronce y hierro), el primero de sus cementerios y diversas construcciones monumentales, entre las que están los primeros vestigios del teatro romano de Osca.

Cronología


Hace 6.000 años. En 2005-2006 se localizó en el solar de la calle Alfonso de Aragón 6-10 un pequeño nivel con cerámica y sílex de cronología neolítica. En este momento, hace unos seis milenios, pequeños grupos humanos ocupaban igualmente la Hoya de Huesca y las Sierras Exteriores. Es la llegada de la revolución neolítica a nuestras tierras, con la introducción de la agricultura y la ganadería. Y el comienzo de la transformación radical, con el paso del tiempo, del paisaje natural en el entorno de la ciudad.

Hace 3.500-3.800 años. En el Círculo Católico y, de nuevo, la calle Alfonso de Aragón 6-10 se documentó la existencia de un poblado o campamento, quizá ya de carácter estable, perteneciente a la Edad del Bronce. Estaba formado por varios fondos de cabañas de planta ovalada, hechas de barro, madera y paja, con abundantes y variados restos de cerámica.

Siglo V antes de Cristo a I después de Cristo. En la segunda mitad de los años ochenta se excavó en los jardines de la avenida Martínez de Velasco (en la salida de la ciudad hacia Zaragoza) la necrópolis más antigua descubierta en Huesca. Estuvo en uso unos 500 años, desde la Edad del Hierro hasta comienzos del imperio romano. Se trataba, como era habitual en este periodo, de un cementerio de incineración, en el que las cenizas del difunto, después de la cremación, se depositaban en pequeñas urnas de cerámica. En los años 2005-2007, finalmente, se documentaron en el Círculo Católico y el solar de la calle Aínsa esquina con Ricafort casas de piedra de planta rectangular y restos cerámicos del siglo V antes de Cristo, relacionados con la etapa más antigua del cementerio de Martínez de Velasco.

Texto: Carlos Garcés Manau. Historiador