Padre Querbes

Padre Querbes

El parque "Padre Querbes” ocupa los terrenos de cesión obtenidos por el Ayuntamiento de Huesca debido al desarrollo urbanístico del Polígono 24II. Se trata de un área periurbana con edificaciones residenciales y edificios públicos en su perímetro de distinta escala. Al Norte linda con campos de cultivo de cereal, al Sur con la C/ Fraga y la Ciudad Jardín, al Este con el Ensanche Residencial y Torres de Avd. Pirineos y al Este con el colegio público Juan XXIII. Los bordes resultan muy heterogéneos en usos e intensidades edificatorias.

Podríamos decir que el parque ocupa el interior de una gran manzana abierta a la calle Fraga y construida en dos de sus bordes por viviendas de densidad media y en el tercero por las distintas unidades del colegio público Juan XXIII cuyos patios traseros y tapias antiguas pasan a formar la fachada interior más importante del parque.

El diseño del parque se inspira en el rico paisaje agrícola que rodea la ciudad de Huesca. Topografía agrícola, tipologías de paisaje así como colores locales y texturas, se infiltran en el proyecto y definen los diferentes espacios que conforman el parque.

El parque se organiza a lo largo de dos caminos sinuosos, uno en el Norte entre los edificios residenciales y otro al Sur que discurre a lo largo del muro perimetral que separa el parque del colegio Juan XXIII.

El borde Sur del parque se compone de zonas de juegos, lámina de agua y plaza pavimentada rodeada de bancales verdes aterrazados. Las diferentes zonas creadas por el aterrazamiento refuerzan el sendero sinuoso y enmarcan los espacios de juegos mientras separan la concentración de actividad de las viviendas unifamiliares. Este trabajo de aterrazamiento entra en relación con la tradición agraria local de abancalamientos que facilitan pastos, plantaciones y riegos.

Una agrupación existente de ailantos se preserva en la zona Este y ahora se eleva ligeramente sobre el jardín se setos que da acceso al parque en su entrada principal.

El parque público del Padre Querbes incluye un gran número de nuevos caminos, zonas de juego y espacios públicos entre los edificios y los jardines privados de las viviendas. Una lamina poco profunda de agua y una red de canales acompañan en los recorridos y en las perspectivas largas de almendros que suponen un guiño a los terrenos agrícolas mas allá del borde de la cuidad.

Un jardín de setos, aromáticas y líneas de bulbos de primavera permiten entender el cambio primaveral. Mobiliario urbano diseñado para el parque incluye plataformas de madera entre los setos, mesas se picnic y casas-fuente de acero corten, áreas de piscinas y patios se integran en el ámbito total del parque.

El aterrazamiento de las zonas verdes se eleva 1,5m de altura y permite múltiples perspectivas y una nueva definición espacial de estas zonas. Estas nuevas formas del terreno extienden el efecto volumétrico a la edificación, más densa y más alta hacia la calle y de menor densidad y altura hacia el parque.

Entre el sendero sinuoso y las viviendas unifamiliares las terrazas de hierba modulan el paisaje dándole identidad espacial y convirtiéndose en una de las partes más identificables del parque.